sábado, 7 de abril de 2007

Cinco contra ocho. Imposible

¿Qué le ha hecho el C.B. Murcia a la ACB o al colectivo arbitral o vaya usted a saber a quién? Para que un partido sí y otro también tengamos unos arbitrajes tan cuidadosos cuando se trata de pitar al Polaris y tan descuidado con el rival. O Acaso ¿Los pasos y las faltas son diferentes según la camiseta del jugador? (Esa parte del reglamento no la recuerdo, y mira que me he leido el reglamento y sus anexos). Qué Felipe Reyes acabara el partido ayer en el palacio de los deportes de Murcia, no le pitaron la cuarta hasta que el Madrid se había ido de 10 en el marcador(y mira que dio estopa), es una prueba de lo dicho anteriormente, y que Bullock pueda defender con las manos y con empujones y los demas no, también. Que Fizer y Richaser hagan pasos aún botantado el balón y Tunceri y Bullock no, también...

Tras la conclusión del partido y ya de camino a casa, pongo la radio y en la SER, por desgracia única cadena que dijo algo del partido, y digo por desgracia no por los comentarios (que también) sino por el hecho de que fuese la única que dio la noticia (que triste para el baloncesto), y escucho el siguiente comentario: "El Madrid pasa el trámite de jugar en Murcia con una victoria". Y empiezo a verlo claro. El partido era un trámite. Que el Madrid juege con el Polaris World Murcia es un trámite. El Polaris se está jugando la permanencia, que ya debería tener ganada (y ya saben los lectores porque no la tiene) y el partido es un trámite. Y lo peor de todo es que el trámite estaba guionizado. Desde el principio. Los tres "árbitros" no dejaron que el Polaris fuera por delante en el marcador más de dos jugadas. A la más mínima hubo pasos, faltas en ataque, tres segundos en la zona o cualquier cosas para que el balón fuera del Madrid. Los chicos del Madrid debían descansar para la final de la copa ULEB y el Polaris le debía hacer el favor de adelantar la jornada al viernes y los arbitros debían finiquitar el partido lo más pronto posible, para que el desgaste fuese poco y el Madrid llegase con moral a la final.

Como el Polaris consiguió mantener el tipo tres cuartos y medio, lo de los árbitros fue más descarado, ya que se pasaron tres cuartos y medio frenando al Polaris (al que por otra parte le faltaban sus dos mejores tiradores lesionados) porque los madrileños pensaban más en la final que en el partido que estaban jugando.

Pero lo que más me dolió fué, esa parte de la "afición" que no viene nunca al Palacio y ayer fué a ver al Madrid. Nada más llegar me encuentro a uno de esos "aficionados" en mi sitio, sin mucho insistir, consigo que me deje el asiento libre. Pero después sólo decía con vehemencia: ¡Los del Madrid las meten y los del Polaris no! Y es que la impotencia de ver como los arbitros te van minando la moral y pitan descaradamente a favor del contrario desespera a cualquiera y un jugador no esta centrado si tiene que pensar en jugar y en defenderse del arbitro. Y encima la "aficion" esa de pega, que solo viene cuando viene el Madrid o el Barça, anima al contrario. Triste.

No dejo de pensar que el Madrid uno por uno y en conjunto es infinitamente superior al Polaris, pero en la noche del Viernes Santo, en el Palacio de Deportes de Murcia un equipo jugó con cinco y otro con ocho y así es imposible.

3 comentarios:

PISKUETO dijo...

Buenas,espero que hayais pasado una feliz y mojada semana santa.

Desde luego allí si que es especial vivir esta semana.

Respecto al partido, no pude verlo, no se donde lo televisaban si es que lo televisaron.

Pero me fio de todo lo que digas,por que en esto del baloncesto ,desde luego ,tienes criterio suficiente como para acertar y ser justo.

Sach dijo...

Pasaré de hacer comentarios del arbitraje porque creo que es una causa perdida, que le vamos a hacer...

Sí quería hacer un inciso en lo de la afición de pega. De verdad que me molesta. Soy abonado al Murcia (de fútbol) desde que estaba en 2ªB (incluso recuerdo que mi padre me llevara a partidos en la última gran etapa del Murcia, antes que lo descendieran en los despachos tal y como debería haber pasado con el Sevilla (que casualidad que con ellos no pasó, volvemos al doble rasero a la hora de medir). A lo que vamos, en este periodo de tiempo he vivido muchas cosas: he estado en ascensos, descensos, robos arbitrales, botellazos, clausuras de campo, sentido la "brutalidad policial" en primera persona, asistido a encuentros con sólamente 50 personas en las gradas... pero jamás lo he pasado tan mal como la última temporada que el Murcia estuvo en primera. El campo, dependiendo del partido, se llenaba de esa afición de pega que sólo iban al estadio para ver al equipo rival y celebrar sus goles. Así, partidos contra el Madrid, Barcelona, Atl. Madrid,... sólo servían para que un puñado de falsos aficionados al Real Murcia abarrotaran las gradas dejando sin sitio a los seguidores de verdad, y lo que es peor aun, tener que soportar sus fanfarrones comentarios de "grandes seguidores de toda la vida" del club murciano. Claro que al año siguiente, cuando descendió, ¿dónde se metieron todos esos miles y miles de fieles aficionados?

Supongo que todo esto ha de entenderse desde el punto de vista del espectáculo, tal y como se hace en USA, donde no importan los colores y la gente sólo va los estadios a engullir la mayor cantidad de aperitivos posibles y disfrutar de las estrellas que actúan esa noche.
Claro que a mí, como supongo le pasará a Chaconix, no me vale sólo el espectáculo.

chaconix dijo...

El espectaculo está bien, es necesario en el deporte, pero el deporte hay que sentirlo (y no estoy diciendo que hay que ser radical y no ver más allá de tu equipo). Yo he aplaudido a todos y cada uno de los campeones del mundo que ha pasado por el Palacio de los Deportes de Murcia durante la presentación, claro, es un pequeño tributo a esos jugadores que consiguieron la mayor gesta española en el mundo del baloncesto, pero cuando empieza el partido, son el "enemigo" y ya se sabe que al enemigo ni agua...

Después del partido nos vamos de cañas si hace falta pero durante el partido no hay amigos.